En los envíos de Shalom la clave de seguridad se ha vuelto tan importante como el propio número de orden. No solo sirve para validar al destinatario al momento de recoger la encomienda, también protege al remitente frente a entregas equivocadas o intentos de suplantación. Cuando esa clave se olvida, existe la posibilidad de actualizarla sin perder el control del envío.
¿Quién Puede Cambiar la Clave de un Envío en Tránsito?
La clave de seguridad se genera siempre a nombre del remitente, ya sea que haya registrado el envío en una agencia, en Shalom Pro web o desde la app. Por ese motivo, la modificación de la clave solo la puede hacer la persona que figura como remitente, nunca el destinatario por su cuenta.
Normalmente el cambio se solicita cuando el código se olvidó, se compartió en un chat grupal, se sospecha que alguien ajeno lo conoce o se quiere reforzar la seguridad antes de que el paquete llegue a destino. En todos los casos, Shalom valida la identidad del remitente antes de permitir cualquier actualización.
Cambiar o Actualizar la Clave de un Envío de Shalom
Shalom ofrece canales digitales para que el remitente pueda actualizar la clave sin tener que ir hasta una agencia física. Desde una página específica y desde la app se validan los datos del envío, se verifica la identidad del remitente y se genera una nueva clave segura.
Actualizar la Clave en la Plataforma Digital
- Visita el portal oficial para actualizar la clave desde cualquier navegador.
- Selecciona la opción Recuperar o actualizar la clave de seguridad del envío.
- Completa tus datos de remitente y el número de guía registrado previamente.
- Responde las preguntas de seguridad asociadas a tu información personal.
- Revisa el mensaje de texto que llegará al celular registrado en el envío.
- Digita el código de confirmación en la web y presiona Continuar para seguir e introducir la nueva clave.
Modificar la Clave Usando la App
- Descarga la app de Shalom desde la tienda de tu celular e inicia sesión.
- Ingresa al menú principal y ubica la sección Clave de seguridad o similar.
- Escribe el número de guía del envío y tus datos como remitente registrado.
- Confirma tu identidad respondiendo las validaciones que muestra la aplicación.
- Revisa el SMS que llega al celular vinculado y copia el código en la app.
- Define una nueva clave de seguridad con números difíciles de adivinar siempre.
- Guarda los cambios y comparte la clave actualizada solo con el destinatario.
¿En Qué Momentos del Envío Es Posible Hacer Esta Modificación?
La actualización de la clave se puede hacer mientras el envío está registrado y aún no ha sido entregado al destinatario. Es decir, es válida mientras el estado del paquete aparece como en tránsito, en agencia de origen, en ruta o en agencia de destino pendiente de recojo. Una vez que el sistema marca la encomienda como entregada, la clave deja de tener efecto y ya no hay nada que modificar.
¿Cuántos Dígitos Debe Tener la Nueva Clave?
Actualmente Shalom maneja claves cortas para facilitar que el remitente y el destinatario las recuerden sin necesidad de anotarlas en cualquier lado. Lo usual es que se trate de una clave numérica de cuatro dígitos, algo similar a un PIN bancario.
Aun siendo corta, la empresa recomienda evitar patrones obvios como fechas de cumpleaños o secuencias tipo “1234”. También se desaconsejan números todos iguales porque el sistema puede rechazarlos por temas de seguridad. Lo ideal es combinar cifras que tengan sentido para el remitente, pero no sean fáciles de adivinar para terceros.
¿Qué Pasa Si el Remitente Olvida También Su Clave?
Cuando el remitente olvida por completo la clave que generó, puede apoyarse en las opciones digitales para actualizarla. El sistema le pedirá datos del envío y del remitente, y luego aplicará preguntas de seguridad para asegurarse de que no sea un extraño intentando cambiarla.
Si todo coincide, se habilita la creación de una nueva clave y la anterior queda anulada. En casos puntuales, se puede requerir contacto con atención al cliente para revisar información adicional. Lo importante es que mientras el envío siga en tránsito, hay margen para corregir el olvido sin afectar la entrega.
